domingo, 25 de octubre de 2009

Volviendo de Águilas: igualdad y baloncesto (III)


De camino a casa, mientras cruzábamos un paisaje de suaves colinas semiáridas moteadas de paleras y esparto que ya nadie cosecha y crece libre por las laderas, pensábamos en la dificultad que entraña abrir un debate sobre la igualdad de género en el baloncesto regional y nacional. En las sierras que nos rodeaban, y que se prolongaban hasta el limitado horizonte de un cielo azul y cálido, se escondía la tortuga mora, una especie en peligro de extinción, acosada por la presión urbanística, por la roturación de las tierras y por unos extraños incendios prendidos por los extraños tentáculos de una bóveda celeste de contornos blanquecinos.
Regresábamos de las afueras de la milenaria Urci, de presenciar un disputado partido entre el Cb Águilas A y el Cb Murcia 95 que finalizó con la victoria de los jugadores de la ciudad capitalina por 71 a 48. Hubiéramos deseado pasear por el puerto de Águilas, fotografiarnos ante la locomotora de la plaza Isaac Peral o habernos acercado a la playa del Hornillo y al embarcadero construido por los ingleses a principios del siglo XX. No pudo ser, pero el largo trayecto de regreso a Murcia lleno de líneas suaves, colores y olores a ambos lados de la carretera nos hizo meditar sobre el baloncesto a tenor de la opinión de un pasajero sobre el poco seguimiento que tenía éste en nuestro país. Éramos cuatro gatos en un ecosistema dominaba completamente por la especie de los futbomaniacos. Es fútbol es algo así como la perca del Nilo introducida en el Lago Victoria que ha acabado con todas las especies autóctonas, y aunque el baloncesto es foráneo y de más tardía implantación en Europa es también víctima de la ferocidad de un deporte que no sólo cuenta con seguidores, sino también con todo el mundo empresarial de la información y/o desinformación que, dentro de la razón interna del mercado, persigue optimizar beneficios. Nos movemos dentro de la lógica de la tiranía del consumo como ya predijera Herbert Marcuse en “El hombre unidimensional”. Es en este sentido en el que hemos planteado la dificultad de hablar de igualdad de género en el baloncesto, porque nos encontramos ante un deporte minoritario practicado minoritariamente por mujeres que no consigue despegar. Y estamos en un país con una selección nacional que ha conseguido todos los títulos posibles, salvo el oro en unos juegos olímpicos. Se podría argüir que lo prioritario es aumentar el número de jugadores y de seguidores con independencia del sexo de unos y otros, para crecer y conseguir una cuota de mercado que, a su vez, actúe como coadyuvante de sucesivos crecimientos tanto cualitativos como cuantitativos. Es posible que esa sea la mayor preocupación de las federaciones regionales y nacional, y de todo el personal que trabaja en la gestión deportiva y técnica de aquéllas. Pero este es un punto de vista, posiblemente loable, que soslaya una legislación que apuesta por estrategias de igualdad en todos los ámbitos sociales y que no puede ser ignorada sin más. Tampoco es un punto de vista que entre en contradicción con la necesidad de fomentar la práctica del baloncesto por parte de las mujeres. En todo caso, debemos pensar que el crecimiento “en el mercado” es compatible con estrategias de potenciación del baloncesto de base (naturalmente) y al mismo tiempo con acciones positivas que favorezcan que las mujeres accedan a su práctica. El hecho de que el deporte de la canasta es minoritario y bastante se está haciendo para salir del nicho en el que lo tiene enclaustrado el fútbol, no exime a las federaciones competentes de actuar también sobre la doble discriminación que supone ser mujer en un deporte minoritario.
Estamos en un periodo de crisis económica profunda, y posiblemente muchas de las medidas que se podrían haber adoptado a partir del IV Plan Estratégico de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres de la Región de Murcia se van a quedar en el tintero. Concretamente en el Área de Cultura y Deporte se establece como objetivo general para el periodo 2009-2011 “incorporar el principio de Igualdad de Oportunidades entre mujeres y hombres en el deporte”, siendo los objetivos específicos los siguientes:

-Facilitar la práctica deportiva de las mujeres.
-Planificar actividades deportivas teniendo en cuenta las necesidades y demandas de las mujeres.
-Velar por el cumplimiento del principio de Igualdad de Oportunidades en la celebración de pruebas deportivas y convocatorias de premios deportivos.
-Promover la presencia y participación de las mujeres en los deportes en los que éstas estén infrarrepresentadas.
-Formar a las y los profesionales del deporte (monitoras/es, entrenadoras/es, profesoras/es...) en género e Igualdad de Oportunidades.
-Promover la presencia y participación de las mujeres en puestos de toma de decisión vinculados con la práctica deportiva.

Entre las actuaciones a desarrollar en el ámbito del deporte estarían:

-Consideración de la perspectiva de género como eje vertebrador básico de la evaluación y planificación de los recursos para las prácticas deportivas.
-Programa de fomento a la participación femenina en actividades deportivas en las que éstas estén infrarrepresentadas.
-Acciones y campañas orientadas a la eliminación de los estereotipos de género asociadas a la práctica del deporte.
-Programas de formación de profesionales del deporte en materia de Igualdad de Género.

En artículos posteriores plantearemos posibles actuaciones que podría desarrollar la Federación de Baloncesto de la Región de Murcia. En principio, consideramos importante, y ésta es una propuesta, la modificación de los Estatutos de la FBRM para incluir el compromiso federativo con la igualdad de género en el baloncesto, la inclusión de una partida presupuestaria desagregada y la cuota de participación mínima de las mujeres “en puestos de toma de decisión”. No se trata tanto de sustituir entrenadores por entrenadoras o federativos por federativas, o de hacer juicios de valor, siempre subjetivos, sobre decisiones correctas o erróneas como de conseguir que las personas que participan en este maravilloso mundo tengan ideas claras sobre estereotipos de género, igualdad y políticas activas para eliminar o minimizar el acceso desigual de las mujeres al juego de la canasta. Estamos intentando debatir aspectos más teóricos que prácticos porque tener algunas ideas claras en este aspecto supondría un paso adelante importante en la praxis. El carácter teórico de nuestros planteamientos es evidente y solo basta con sustituir la palabra baloncesto por balonmano, por ejemplo, en este artículo para captar su esencia. Por nuestra parte, decir que el interés viene condicionado por tener una niña de 10 años que juega al baloncesto y por nuestra formación en igualdad de género y políticas públicas de igualdad entre mujeres y hombres. Creemos que no tiene ningún coste económico introducir dichas modificaciones. También consideramos interesante la “formación de profesionales del deporte en materia de igualdad de género”. Así lo está haciendo la Administración Regional y los ayuntamientos con sus empleados públicos y en el ámbito de sus comptetencias. Sólo habría que ponerse en contacto con el Instituto de la Mujer de la Región de Murcia o con la Escuela de Administración Pública de la Región de Murcia para conocer programas y organización de dichos cursos. Por último sería importante aprender de las actuaciones de la Junta de Castilla y León, que organiza campañas (“en baloncesto más iguales”) y torneos, en colaboración con la Federación de Baloncesto regional, para la promoción y difusión de los valores relacionados con la igualdad de género.
¿Por qué no lo hacemos en el día del Minibasket, por ejemplo?, ¿por qué no organizar una jornada, allá por los brillantes primeros días de junio, de convivencia y de transmisión de los valores de igualdad en el baloncesto?.

jueves, 22 de octubre de 2009

A las cuatro en punto en Águilas



El sábado, 24 de octubre, el equipo de nuestros hijos, CB Murcia 95, juega un partido con el CB Águilas, a las cuatro de la tarde. Es mala hora para jugar, para comer, incluso para morir. No es una hora poética, acaso sirva para un relato de crímenes misteriosos. Mejor hora es las cinco, para morir, para pasear por la arena de una playa otoñal, para charlar y para soñar con palmeras y aguas turquesas allá por el mes de junio. Los ingleses toman té a las cinco, es un rito para ellos. Los toreros mueren a las cinco de la tarde. Muchas veces, mientras observábamos desde la autovía los edificios de Totana y más allá las estribaciones de Sierra Espuña, pensábamos en Federico García Lorca, que tenía un abuelo totanero, y en el "llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías”:



“A las cinco de la tarde.

Eran las cinco en punto de la tarde.

Un niño trajo la blanca sábana

a las cinco de la tarde.

Una espuerta de cal ya prevenida

a las cinco de la tarde.

Lo demás era muerte y sólo muerte

a las cinco de la tarde...”



También tenía una abuela totanero Antonio Machado, pero ahora hablamos de Águilas, ciudad de tradición minera, ciudad hermosa, cinéfila, literaria. Allí juegan nuestros hijos a las cuatro de la tarde, con el sol todavía brillando en un cielo de hojas marchitas y el mar susurrando palabras de amor a una tierra oscura de lejanos vocablos ingleses. E irán con la alegría de una buena comida europea, con la mirada perdida en las montañas, los valles, el cercano susurrar de los trenes de vapor entre las palmeras y las miradas melancólicas. Águilas es una ciudad literaria: por allí paso Vázquez Montalbán en “La rosa de Alejandría”:



”Mi abuelo era guardia de asalto, había nacido en Águilas y quería que su hija mayor conociera el pueblo dónde él había nacido. Antes de la guerra había una línea regular entre Barcelona y Águilas, porque el puerto de Águilas era importante o por lo que sea [......] Hay nombres de aquel verano que han pasado a mi memoria como si tuvieran algo que ver con mi vida: la playa del Hornillo, la Casita Verde, la plaza de toros, la calle Cañería Alta, helados Sirvent, un pay-pay con la publicidad de linimento Sloan, el fotógrafo Matrán...”.



También la recorrió Juan Goytisolo en “Señas de identidad”, también la recorreremos nosotros recordando las palabras de un poeta argentino que vino a decir algo así como que una ciudad es como un libro abierto que se lee caminando. Hemos olvidado el nombre del poeta pero sabemos que en Águilas hallaremos la dulzura de un mundo hermoso, junto al mar, junto a las colinas cercanas y los recuerdos de Paco Rabal.

Y será a las cuatro cuando nuestros hijos se enfrenten al CB Águilas, mala hora para jugar, mala hora para morir, mala hora para casi cualquier cosa, pero junto al mar es imposible no sentir un instante de dicha, de serenidad, de indulgencia, de pasión por una tierra que nos acogerá bajo un cielo de profundas miradas azules y ocres.



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domingo, 18 de octubre de 2009

Igualdad y Baloncesto (II y 1/2): ¿comenzamos de nuevo en la misma línea de salida?



“Imaginemos una carrera en la que algunos corredores se les ha asignado una pesada carga porque pertenecen a un determinado grupo. A causa de este hándicap el corredor medio con carga quedará rezagado del corredor medio sin carga, aunque algunos corredores con carga adelantarán a algunos corredores sin carga. Ahora supongamos... que las cargas desaparecen. Si los dos grupos de corredores son iguales en capacidad, la principal diferencia entre grupos con carga y sin carga deja de aumentar, pero... la carrera sólo podría volverse limpia si cada uno fuera obligado a parar y a comenzar de nuevo en la misma linea de salida”(1)



Lester C Thurow: “La sociedad de suma cero”. Editorial Orbis, 1988



Este fragmento de Thurow podría servir para explicar las razones por las que una postura neutra de la Administración Regional, de la Federación de Baloncesto de la Región de Murcia, de los clubes regionales de baloncesto y de las madres y padres de las deportistas no aumentaría las diferencias actuales entre niñas y niños pero si mantendría acceso diferencial a los recursos deportivos y a la práctica baloncestística en sí.

(1)- En los juegos de suma cero las pérdidas igualan exactamente a las ganancias. Para que unos jugadores (o grupos) ganen otros han de perder en la misma proporción. El estudio de Thurow se movería en el ámbito de los teóricos conflictuales, que ven el poder como un bien escaso y finito en un sistema cerrado de suma cero, por lo que el poder del que dispone un individuo o grupo no lo puede disfrutar otro al mismo tiempo.

martes, 13 de octubre de 2009

Igualdad y Baloncesto (II)


En un mundo de hombres, el conocimiento que circula por el ciberespacio está elaborado también por hombres. La brecha digital de género alcanza límites insospechados en el bloguerío nacional y regional con un discurso masculino dirigido a hombres en el que el baloncesto femenino aparece como residual y protegible, como si del lince ibérico se tratara, en un ambiente pretendidamente paternalista. De vez en cuando se debe hablar de lo que no interesa, aunque sea porque estamos en el siglo XXI y la igualdad formal entre mujeres y hombres sea un tema asumido, al menos en el pensamiento correcto e integrador de nuestra época. Este mundo de hombres explicaría muchas cosas: el recurso a la frase hecha y al falso interés por el baloncesto femenino, los discursos retóricos en los que se deja entrever que el baloncesto practicado por mujeres está abandonado y que “algo habrá que hacer”, las construcciones blogueras de estructuras imaginadas de lo que debe ser y será el deporte de la canasta, la preocupación por el deporte base… Pero en todas estas teorías, que pretenden ser praxis, siempre falta el género femenino, ausente del lenguaje y de la realidad soñada. Pero, ¿por qué ocurre todo esto?. La razón es simple: en un mundo de hombres la realidad es construida por hombres y a la imagen y semejanza de los hombres. Se nos acusará de mantener planteamientos alejados de lo cotidiano, se nos argumentará que los estamentos deportivos sienten una profunda y sincera simpatía por el baloncesto femenino. ¡Pero no hacen nada!. Y no lo hacen a pesar de tener las herramientas precisas para intentar cambios paulatinos en el baloncesto regional; y no lo hacen porque no tienen ni tendrán una perspectiva igualitaria, ni en lo conceptual ni en lo normativo. Seamos sinceros: el análisis de la legislación deportiva nacional y regional y su necesaria adaptación a las políticas y normas de igualdad de género da grima. Resulta escandaloso que los estatutos de la Federación de baloncesto de la región de Murcia se aprobaran mediante la Resolución de fecha 2 de mayo, de la Dirección General de Deportes de la Región de Murcia (BORM, de 27 de junio de 2008), sin que ellos aparezca ninguna adaptación al texto de la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, y más concretamente a su artículo 29 que transcribimos a continuación:

1. Todos los programas públicos de desarrollo del deporte incorporarán la efectiva consideración del principio de igualdad real y efectiva entre mujeres y hombres en su diseño y ejecución. 2. El gobierno promoverá el deporte femenino y favorecerá la efectiva apertura de las disciplinas deportivas a las mujeres, mediante el desarrollo de programas específicos en todas las etapas de la vida y en todos los niveles, incluidos los de responsabilidad y decisión”.
Estamos hablando de una Ley Orgánica anterior a la aprobación de los estatutos de la Federación de Baloncesto de la región de Murcia. Se argumentará que se trata de cosas de Madrid, que no hay que hacerles caso. Pero hay otra ley, ésta regional que ahonda en las mismas políticas de igualdad en el deporte, y también anterior a la aprobación de los estatutos de la FBRM. Estamos hablando de la Ley 7/2007, de 4 de abril, para la igualdad entre mujeres y hombres, y de protección contra la violencia de género de la Región de Murcia. ¿Y qué dice el artículo 34 de la citada ley?:

Las Administraciones Públicas de la Región de Murcia, en su ámbito de competencias, promoverán y llevarán a cabo las acciones positivas necesarias para conseguir la plena igualdad de oportunidades de mujeres y hombres en el ámbito de la cultura, el deporte y los medios de comunicación”.
Y sin embargo, la Consejería de Cultura y Deportes, que tenía la obligación de realizar un informe de impacto de género de los estatutos, miró para otra parte y los aprobó. Así nos salió una normativa federativa en la que no existe ninguna referencia ni a las mujeres, ni al baloncesto femenino ni a la necesidad de promover acciones positivas para la efectiva igualdad de mujeres y hombres. Parece que la Consejería de Cultura y deportes también es un mundo de hombres.
Existe unos estatutos que sí han comprendido la realidad de los tiempos que vivimos y han asumido los objetivos de la igualdad de género. Nos referimos a los de la Federación Vasca de Baloncesto. Entre las funciones de la FVB destaca la de “promover, y en la medida de los posible, garantizar las igualdad de mujeres y hombres en la práctica de su modalidad deportiva en su ámbito territorial” (artículo 6.o). Se podrá argumentar que la expresión “en la medida de lo posible” es una licencia para la inanición. No obstante, el artículo 73 de los estatutos de la FVB, que habla de los presupuestos, establece que “el presupuesto de la Federación Vasca de Baloncesto deberá reflejar, asimismo, las obligaciones relacionadas con la promoción de la igualdad de mujeres y hombres en dicha modalidad deportiva”.
¡Principios de actuación y presupuesto económico!. Por este camino debía haber transitado tanto la Federación de Baloncesto de la Región de Murcia como la Consejería de Cultura y Deportes. Al menos como primeros pasos, pero estamos en un mundo de hombres que hay que cambiar. Las mujeres debemos participar en nuestro futuro.
En próximos artículos hablaremos del cómo.

sábado, 10 de octubre de 2009

Igualdad y Baloncesto (I)



Hace unos meses, una persona conocida reflexionaba sobre las adolescentes del Siglo XXI. En su opinión, no sabemos si lo atribuía a la genética o a la cultura, las mujeres no practicaban deporte grupal, en todo caso natación, gimnasia rítmica o danza pero, en todo caso, a los doce años abandonaban tales prácticas y se refugiaban en el espejo, en los maquillajes y en el tabaco. Tal reflexión nos hizo recordar la famosa sentencia de Simone de Beauvoir en El Segundo Sexo: “la mujer no nace, se hace”, y la posterior elaboración de la teoría de género, entendido éste como construcción cultural a diferencia de la conceptualización del sexo como diferencia o diferencias biológicas. La sociedad define lo que es “ser mujer” y lo que es “ser hombre” y, también, lo que “no es ser mujer” y lo que “no es ser hombre”. Ya hemos hablado en otro lugar de este blog de los estereotipos sociales, y de que los hombres delimitan meticulosamente la construcción social del concepto mujer y los límites, entendidos como lineas rojas, que ésta no puede cruzar. Así resulta incomprensible socialmente, en los rasgos estereotipados del género mujer, la ambición, y la competitividad como su efecto más visible. Un hombre puede gritar, arengar, manifestar sentimientos conflictuales. Una mujer, al menos para los que nutren sus valores sociales con construcciones sociales estereotipadas, nunca. Por lo mismo, las mujeres no pueden ser competitivas ni ambiciosas sin perder sus rasgos socialmente construidos de sumisión.

Se podrá discrepar o no de las ideas expuesta hasta ahora pero hay una realidad incuestionable. El deporte, los deportes, han sido diseñados a imagen y semejanza de los hombres y su gobierno también. No obstante, el androcentrismo del deporte tiene un origen artificial, cultural, nunca biológico. Y no hay nada biológico, absolutamente nada, que explique que el baloncesto, deporte en el que nos vamos a centrar, sea o deba ser un deporte de hombres y para hombres, gobernado por ellos y practicado mayoritariamente por ellos. Y cuando hacemos tal afirmación somos conscientes de la dificultad de transmitir tal certeza a una Administración Pública Regional dirigida por hombres, al menos en la parcela específica en la que nos movemos, y a unas federaciones deportivas dirigidas absolutamente por hombres. Tal vez esta realidad sirva para explicar las diferencias entre mujeres y hombres en la práctica del deporte, el desdén a todo lo que sea políticas de igualdad y el abandono del deporte femenino en nuestra Región.

Conocemos parcialmente la dirección de la Federación de Baloncesto de la Región de Murcia a través de una noticia publicada por la web oficial de la FBRM, concretamente la que informa de que “el 70% de los clubes de baloncesto de la Región de Murcia asistieron a las primeras jornadas organizadas por la FBRM”. Curiosamente no podemos hablar de lenguaje sexista, no se habla de directivo para nombrar a una directiva, ni de árbitro para designar a una árbitra. Y no se utiliza tal lenguaje porque en la noticia no aparecen mujeres: los directivos son hombres, también lo son los presidentes de los clubes, el Director General de la FBRM y, por supuesto, el Director Deportivo. También son mayoritariamente hombres los entrenadores y ayudantes técnicos que van a preparar a las selecciones regionales. ¿Alguien piensa que con tal composición puede haber compromiso real con el fomento del baloncesto femenino?. Creemos que no.

Hay una ley que debería haber marcado un punto de inflexión en los organismos públicos de gestión del deporte y en los propios equipos: hablamos de la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, que incorpora al ordenamiento español las Directivas Europeas 2002/73/CE y 2004/113/CE. Con la transposición de ambas directivas la transversalidad de género se convierte en un principio de todas las políticas públicas y se conjuga con las acciones positivas plenamente constitucionales a tenor del artículo 9 de la Constitución Española. Si embargo, las cosas parecen seguir más o menos igual, y así lo demuestran los estatutos de la Federación Española de Baloncesto aprobados por la Asamblea General de la Federación de 30 de mayo de 2009 y los propios estatutos de la Federación de Baloncesto de la Región de Murcia, de 2008: ni una sola referencia al fomento de la igualdad de mujeres y hombres, ni una sola referencia a las mujeres o al baloncesto femenino. Por supuesto, ni una sola mención a acciones positivas o a cantidades presupuestarias para fomentar la práctica del baloncesto femenino.

El baloncesto regional es un mundo de hombres, y las mujeres son invisibles, no existen, no son sujetos con derechos. Va siendo hora de romper con tal estado de cosas, debemos luchar por visibilizar el baloncesto femenino y, sobre todo, debemos unirnos para hacer oír nuestros derechos, que son los mismos que el 50% de la población murciana.















miércoles, 9 de septiembre de 2009

España se escribe Hiszpania en polaco y sufrimiento, cierpienie



“ Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la puerta deTannhauser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como... lagrimas... en la lluvia. Es hora de morir”.

Estas palabras del Roy Batty, replicante de la película Blade Runner, nos hace meditar sobre lo que hemos visto en los partidos de España contra Serbia, Gran Bretaña y Eslovenia jugados en Polonia: algo parecido al caos primigenio, ya sea en su versión bíblica o en su versión científica.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Anuncio publicitario del CB Murcia



Ayer presenciamos en el Palacio de Deportes la grabación del anuncio publicitario para la campaña de abonados 2009-10 del CB Murcia. Hubo cosas que nos gustaron, otras no tanto. Parece que este blog se está especializando en las cosas que rodean el baloncesto, siempre hemos reconocido nuestras limitaciones teóricas y prácticas para valorar técnicamente un partido o una simple jugada. Gente hay que entiende de todo esto y en sus manos dejamos tales menesteres. Nosotras nos fijamos en las numerosas grabaciones que se realizaron para cada escena (¿se dice así?). Así es el arte audiovisual y, con toda probabilidad, todas las manifestaciones artísticas que ha desarrollado el hombre desde las primeras representaciones trogloditas. Para crear belleza hay que trabajar denodadamente. Cada frase, cada verso, cada pincelada, cada cincelada, cada arco es fruto del conocimiento y de la técnica, y aunque los genios sobresalen en las auroras boreales de todos los siglos, el trabajo bien hecho siempre ha sido sinónimo de belleza humana. Ayer por la tarde vimos a jugadores de baloncesto (Moncasi, Faverani, Prestes, Powell, Delininkaitis, Sánchez, Marco...) que van a crear arte deportivo del trabajo y del esfuerzo. No son genios del baloncesto tipo Gasol, pero sin duda son jugadores que nos van a demostrar que en los pequeños éxitos y en los grandes esfuerzos también hay poesía.







La fotografía del acto es de Juan Caballero, del diario La Opinión de Murcia

sábado, 5 de septiembre de 2009

El AD Infante senior femenino busca jugadoras


El pasado 3 de septiembre, el sitio www.estoesbaloncesto.com informaba que el senior femenino del AD Infante, el club de nuestra hija y, por lo tanto, el nuestro, buscaba jugadoras para completar el equipo. Era una noticia entre otras muchas pero, en definitiva, también era un síntoma de la situación del baloncesto femenino y del deporte femenino en general. El acceso desigual a los recursos deportivos, las prioridades de los gestores públicos y privados, un tipo de educación diferencial que asigna roles en función del género no hacen sino alejar a las mujeres de un mundo que obstinadamente sigue siendo mayoritariamente masculino. El AD Infante ha sido siempre un club que ha potenciado la sección femenina de baloncesto, y creemos que, en esta faceta, es un referente tanto por su filosofía como por los magníficos resultados en los campeonatos regionales. Lo que debería ser una actuación pública que incidiera en acciones positivas se torna en dejación y en franco desinterés por el derecho de la mitad de la población a acceder en igualdad de condiciones a los recursos deportivos, tanto públicos como privados. Resulta penoso observar como el ayuntamiento de Murcia desdeña las peticiones de nuevas infraestructuras deportivas, incluida la de cubrir las peligrosas pistas exteriores del polideportivo Infante, y gasta el dinero del Plan Ñ en sustituir aceras seminuevas.
Creemos que las cosas deben cambiar y que los discursos vacuos, y las intenciones publicitadas, poco aportan a la igualdad y a la efectividad de los derechos.

Porque también hay anti-Ángeles: otro poema de Bukowski





ESTÁN POR TODOS LADOS

Los oledores de tragedias están
por todos lados
se levantan a la mañana
y empiezan a encontrar las cosas
mal.
Y se sumergen
en la rabia,
una rabia que dura hasta
que se van a la cama,
e incluso ahí
se retuercen en su
insomnio,
incapaces de quitar
de sus mentes
los pequeños obstáculos
que han hallado.
Se sienten en contra,
es un complot.
Y por estar constantemente
furiosos sienten que
siempre tienen
razón.
Los ves en el tráfico
tocando bocina como salvajes
ante la más leve infracción,
puteando
desparramando sus
insultos.
Los sentís
en las colas
de los bancos,
de los supermercados,
de los cines
presionan
en tu espalda
te pisan los talones
están impacientes por
una furia.
Están por todos lados
y en
todas las cosas,
esas almas
violentamente
infelices.
En realidad están asustados,
como siempre quieren
tener razón
fustigan
sin cesar...
es un mal
una enfermedad de
esa raza.
El primero de ellos
que vi fue
mi padre
y desde entonces
he visto mil padres
malgastando sus vidas
en el odio,
arrojando sus vidas
al pozo ciego
y gritando
enloquecidos.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Ángel Palacios en la memoria











De regreso al trabajo, un compañero nos mostró el nuevo tapiz del escritorio de su ordenador: una fotografía de la playa de As Catedrais, en la costa de Lugo, cerca de Ribadeo. Recordamos entonces aquel agosto de 2006, cuando inauguramos el turismo de incendios. Fue la primera semana de mes y toda Galicia ardía por sus costados marinos. Fuego, humo, ceniza, todo olía a quemado. Llegamos a As Catedrais desde la ciudad de Lugo. Unas pocas nubes en el cielo, algo de verde en las laderas cercanas y, a ambos lados de la carretera, aparcamientos improvisados que levantaban nubes de polvo. Mientras que contemplábamos la playa desde lo alto del acantilado escuchamos a nuestra espalda la voz de una mujer que llamaba a un tal “Ángel”. Volvimos la cabeza y allí estaba, de pie, con la misma barba de siempre, sin duda con más canas. Había pasado mucho tiempo desde la última vez que lo vimos, entre 20 y 25 años, no podemos precisarlo, pero lo cierto es que aquel hombre había sido importante en nuestra adolescencia. Ángel Palacios López era profesor de griego en el Instituto Marqués de los Vélez de El Palmar cuando lo conocimos en el curso académico 1980-1981, y desde el principio fue una fuente de conocimiento y de confianza. Nos hizo no sólo conocer y amar la cultura griega, nos hizo un poco más libre de lo que por entonces eramos o creíamos ser. La primera vez que entramos en su casa nos maravilló un equipo de música de diseño, con mandos táctiles que no habíamos visto hasta entonces. Y sobre todo la discos: allí escuchamos a Maria Farandouri, a Mikis Theodorakis, a Alan Stivell y la música celta. Ángel nos dijo que, a diferencia de España, en las emisoras de radio griegas se escuchaba fundamentalmente música nacional. Luego nos enseñó un periódico en griego moderno con una fotografía de Manolo Orantes. Otras veces nos acercábamos a las riberas del Mediterráneo y, desde el espolón del puerto de San Pedro del Pinatar, observábamos el mar y conversábamos sobre todo lo humano y algo de lo divino. Un día nos apostamos con él que a partir de La Odisea de Homero escribiríamos durante el fin de semana una obra de teatro. Ganamos, el escrito se perdió hace mucho tiempo, y él cumplió su promesa y nos invitó a comer. Son muchas anécdotas, muchas historias acontecidas durante poco más de dos años, mucha literatura oral y mucha nostalgia por una adolescencia que se esfumó hace muchos años en las brumas de la responsabilidad y de la utopía perdida. Por ese motivo aquel día en As Catedrais fue, durante escasos minutos, un rebobinado rápido de la memoria y de la melancolía. Cuando la mujer llamó a Ángel y volvimos la cabeza, no pudimos sino preguntar instintivamente “¡Palacios?”. Y él respondió: “el mismo”. No fue un reencuentro memorable, de abrazos y todo lo demás. Habían pasado muchos años, más de veinte, y los recuerdos se debilitan. Tal vez para Ángel fuera una entre otras muchas alumnas, pero para mí era ese profesor que me había demostrado que entre los adultos, entre los profesores y profesoras, había personas que pensaban como yo, que tenían las mismas inquietudes y los mismos sueños (también las mismas pesadillas).

Muchos años después me enteré (he pasado del plural mayestático a la primera persona del singular, culpemos a los sentimientos) que Ángel Palacios, por entonces catedrático de griego del IES Juan Carlos I de Murcia, padecía una grave enfermedad que finalmente acabaría con su vida. El funeral se celebró el día 6 de junio de 2009, cuando mi hijo jugaba un partido de baloncesto con su equipo, el CB Murcia 95, en San Javier. Me enteré días después de su muerte y debo decir que desde entonces vuelve a mi memoria recuerdos de aquella época de mi vida en los que siempre está él presente. Ángel Palacios fue un gran hombre, y aunque todos los días mueren grandes hombres me enorgullezco de que aquél fuera mi amigo, aunque el tiempo y la distancia enfriara nuestra relación.

Ya que estamos en tierras gallegas, dejo en este blog un poema de Bernal de Bonaval, trovador gallego del siglo XIII, cantado por Amancio Prada:







A DONA QUE EU AMO...



A dona que eu amo e teño por señor

amostradema, Deus, se vos en pracer for,

senon, dadema morte.



A que teño eu por lume destes ollos meus

e por que choran sempre, amostradema, Deus,

senon, dadema morte.



Esa que Vos fecestes mellor parecer

de quantas sei, ¡ai Deus!, facedema veer,

senon, dadema morte.



¡Ai Deus!, que ma facestes mais ca min amar,

mostradema u posa con ela falar,

senon, dadema morte.





LA MUJER A QUIEN QUIERO...



La mujer a quien quiero

y a quien tengo por dueña

mostrádmela, Dios mío, si os dignáis;

si no, dadme la muerte.



La que es luz de estos ojos

y por quien siempre lloran,

mostrádmela, Dios mío,

si no, dadme la muerte.



La que hicisteis más bella

de cuantas yo conozco,

Dios, dejádmela ver;

si no, dadme la muerte.



¡Ay Dios, que me la hicisteis

amar más que a mí mismo,

mostrádmela en lugar

donde le pueda hablar,

si no dadme la muerte!.